Los edulcorantes artificiales inducen intolerancia a la glucosa mediante la alteración de la flora intestinal.

Los edulcorantes artificiales no calóricos se encuentran entre los aditivos más utilizados en todo el mundo en los alimentos, se consume regularmente por personas tanto delgadas como obesas y también se encuentra presente en muchos productos industriales (refrescos, productos dietéticos, etc). El consumo de estos se consideraba seguro y beneficioso debido a su bajo contenido calórico y que contribuía a combatir la obesidad. 

Los edulcorantes artificiales inducen intolerancia a la glucosa mediante la alteración de la flora intestinal.

Los últimos datos científicos confirman lo contrario. Según este estudio publicado en Septiembre de 2014 por la revista Nature demuestra que el consumo de los más comúnmente utilizados (la sacarina, la sucralosa y el aspartame) impulsa el desarrollo de intolerancia a la glucosa (cuando ya el cuerpo no puede hacer frente a las grandes cantidades de azúcar que ingiere, este es el primer paso en hacia el síndrome metabólico y la diabetes tipo 2) a través alteraciones en la flora intestinal.

En este estudio dirigido por Eran Elinav del Instituto de Ciencia Weizmann en Rehovot, Israel se alimentaron ratones con diversos edulcorantes (sacarina, sucralosa y aspartame) y se descubrió que después de 11 semanas los animales mostraron intolerancia a la glucosa.

Para simular la situación real de las personas con riesgo de estas enfermedades el equipo alimentó a algunos ratones con una dieta normal añadiéndole al agua glucosa y al otro grupo de ratones con los edulcorantes artificiales más utilizados (sacarina, aspartamo y sucralosa) en las cantidades permitidas por la Agencia estadounidense de Alimentos y Medicamentos (FDA).

Los ratones alimentados con los edulcorantes desarrollaron una marcada intolerancia de la glucosa en comparación con los alimentados con agua con azúcar.

El equipo de Elinav también utilizó datos de un estudio de nutrición clínica en curso de casi 400 personas en Israel.

Los investigadores observaron una correlación entre los signos clínicos de la enfermedad metabólica (como el aumento de peso o disminuir la eficiencia del metabolismo de la glucosa) y el consumo de edulcorantes artificiales.

Pero como no sabían si era realmente eso lo que causaba el aumento de peso reclutaron siete voluntarios delgados y sanos que normalmente no utilizaban edulcorantes artificiales. Los cuales consumieron estos edulcorantes durante una semana. Cuatro se convirtieron en intolerantes a la glucosa y su flora intestinal ya era susceptible a enfermedades metabólicas, pero los otros tres parecían ser resistentes a los efectos de los edulcorantes.

"Esto subraya la importancia de la nutrición personalizada (no todo el mundo es el mismo)" dice Elinav. La composición de su flora intestinal explicó la diferencia, descubrieron dos poblaciones diferentes de bacterias del intestino humano, una que inducía intolerancia a la glucosa al ser expuesta a edulcorantes y la otra que no tenía ningún efecto al respecto.

Con todo esto y además de ser productos derivados del petróleo, ¿a qué esperas a cambiar de hábitos alimenticios? Siempre puedes pasarte a la stevia orgánica y hacerla tu mismo ya que las que venden actualmente como stevia en algunos supermercados son también artificiales, de natural poco. Te dejamos este artículo sobre la stevia donde puedes ver sus propiedades y también cómo puedes hacerla tu mismo.

La stevia
Fuentes: 
Imagen by Marcos Oliveira-Agencia Senado



0 comentarios:

Publicar un comentario

 
Adelgazar sin hacer dietas | Adelgazar de forma saludable © 2014-2017 Todos los derechos reservados. Designed by Mila y Enrique.
Top